Cinco niños piden comida o dinero en supermercado de La Urbina

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Los niños dicen que salen a la calle a pedir, porque sus papás están desempleados | Foto: El Pitazo

Miranda.- «Señora, regáleme un cambur que tengo hambre». «Señor, deme una de las galletas que lleva en esa bolsa de mercado», estas son algunas de las frases que se escuchan todas las tardes en el estacionamiento del supermercado Gama de La Urbina. Quienes piden son cinco menores de edad que tienen entre 10 y 15 años. Se instalan en la acera lateral al estacionamiento desde diciembre de 2016.

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Cristian, uno de los menores del grupo, dice que tiene 11 años y que estudia en la escuela Consuelo Navas Tovar. «Yo vengo para acá al mediodía, porque en la mañana voy a clases», afirma. Luego detalla que su mamá está en la casa y le da permiso para ir a pedir a la calle.

«Mi mamá no tiene trabajo, está metiendo currículo en todos lados, pero no la llaman», expresa con seguridad, viveza y lenguaje fluido.

Es el más hablador del grupo. Los demás miran con recelo al personal de El Pitazo y dan la espalda porque no quieren fotos.

Cristian comunicó que todos residen en el barrio 5 de Julio del municipio Sucre, dijo que muchos niños no tienen comida y que sus papás no tienen empleo. Los otros asienten con la cabeza, pero no hablan. A uno de los mayores se le aprecia un tatuaje en el cuello que le quita parte de la candidez, es un adolescente delgado y de rostro serio.

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La forma para pedir tiene sus variantes. Si la persona tiene un carro modesto, uno de los integrantes del grupo se acerca a pedir algo, pero si llega una camioneta todos se ponen alerta. Lo mismo ocurre cuando los clientes llevan varias bolsas de mercado. En esos casos se forma el gran alboroto, porque todos quieren recibir atención y que les regalen algo de comida o dinero.

La táctica les da resultado. Muchas personas les dan frutas, galletas o pan del que han comprado para sus casas; otros les dan dinero. Cuando cuentan lo que cada uno recauda suman varios miles de bolívares cada tarde.

Los pequeños dicen que van en la mañana a la escuela y al mediodía salen a pedir | Foto: El Pitazo

El lunes 13 de marzo, Cristian dijo: «Yo tengo que pedir hoy (lunes 13) porque mañana (martes 14) tengo un compartir en el colegio y la maestra me pidió que llevara un pan o un pepito de los grandes. Yo le dije que no le daba seguridad, pero que haría el intento». Cuando el equipo de El Pitazo le preguntó si dejaría de pedir al cumplir su meta de comprar el pepito o el pan, para que se dedique a sus tardes, estudiar y salir bien en el colegio, expresó que «comer también es importante».

El supermercado trata de impedir la situación. Los vigilantes han recibido la orden de no dejar que los muchachos se metan a pedir al estacionamiento, «pero la acera es libre y ellos no le hacen daño a nadie», señalaron los vigilantes.

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