Los venezolanos hacen cola de dos días para sellar el pasaporte en Táchira

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Los venezolanos esperan bajo el sol, sin baños ni dónde comer para sellar su pasaporte en el Saime de San Antonio del Táchira y Ureña., Foto cortesía: Obeysser Prada

San Cristóbal. Más de 2.000 personas se mantienen en cola a las afueras de las oficinas del Saime en San Antonio del Táchira y Ureña, en la frontera tachirense con Colombia, para poder sellar pasaporte y salir del país. Para ellos el fin de semana fue de espera, sin otra respuesta que “no hay sistema porque la plataforma de Movilnet y Cantv está caída”.
En estas circunstancias se ven niños durmiendo en las aceras de las calles que están alrededor de la avenida Venezuela, sobre maletas; personas mayores agotadas por la espera y el sol, con sus ojos llorosos, cansados no solo de la situación política y económica de Venezuela, sino del trato que tienen que llevar para poder salir de su país por la vía legal.
De los que estaban en cola desde el viernes 14 de diciembre no todos se iban definitivamente de la nación suramericana. Unos se reencontrarían  con sus hijos para pasar Navidad con ellos; otros viajaban por becas de estudio, por motivos laborales. Fuera cual fuese la situación, estaban en la misma cola, bajo el sol inclemente, esperando que llegara el sistema y con el riesgo de perder boletos de avión y pasajes.
 

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El periodista tachirense Obeysser Prada estuvo en cola del Saime en Ureña con su padre, de 72 años de edad, desde las 2:00 p. m. del sábado. Cuando llegó los funcionarios estaban almorzando y comenzaron a atender media hora después a señores con menores de edad. El paso era lento; con tres personas tardaban hasta 20 minutos, mientras los 40 que seguían en fila esperaban bajo el sol, en un espacio sin baños. Él único sanitario cercano queda en una vivienda en donde cobran 5.000 pesos por persona.
“Luego vino un policía y recogió un lote como de 10 pasaportes, se los llevó e iban pasando a las personas. Anteriormente tenía uno que verificar a dónde iba, huella dactilar y llenar un formato, pero ahora se llevaban el pasaporte, sellaban y llamaban.
«Yo quedé en el tercer grupo y se llevaron como 20 pasaportes; eso fue como a las 3:40. Como a las 3:50 salieron, entregaron pasaportes y dijeron que los demás no podíamos sellar porque se había caído el sistema. Comentaron que no sabían si llegaba en pocos minutos, dentro de una hora o si no llegaba. Quedaron familias con tres miembros con sello y uno sin él. De una pareja de esposos selló uno y el otro no. Quedaron sin vuelo porque era para ese mismo día”, relató Prada.

La caída del sistema

Según el periodista Prada, el sábado al menos cinco familias que estaban en cola en Ureña perdieron sus vuelos, porque el día anterior el sistema también estaba lento. Él se quedó con su padre hasta las 7:30 de la noche y en ese momento los funcionarios del Saime avisaron que aunque llegara el sistema ya no seguirían atendiendo. Para ese momento quedaban unas 40 personas esperando por sellar. Cruzó a Cúcuta, donde tiene familia, porque tenían la Tarjeta de Movilidad Fronteriza (TMF), que les permite cruzar sin pasaporte sellado; pero muchos tenían el dinero contado y no se podían mover del lugar. La misma situación se repetía en San Antonio del Táchira, en donde había más de 500 personas esperando sellar la noche del sábado. Ya este lunes 17 de diciembre superan las 2.000.
La mañana del domingo, cuando Obeysser Prada llegó a unirse de nuevo a la cola, había ya 25 personas esperando. A las 6:30 a. m. abrieron la oficina en Ureña y el jefe les informó que seguían sin sistema de Cantv y Movilnet, por lo que la única alternativa era sellar por el puente Santander, en Boca de Grita, municipio García de Hevia, a 52 kilómetros de Colombia y tres horas de viaje desde Venezuela, pues el sitio está en la zona norte del Táchira.

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Días antes habían habilitado un sellado manual, pero esta vez no ocurrió así. Según un vendedor de chucherías que labora en la zona, los fines de semana es habitual el corte del sistema porque los funcionarios aprovechan la situación para cobrar 50.000 pesos o 20 dólares por sellar pasaporte sin hacer cola.
“La mayoría no tenía tarjeta de movilidad y venía de Maracay, Caracas y Bolívar. Recién abierta la oficina a las 6:30 a. m., tres damas salieron con el pasaporte sellado y alguien escuchó que estaban pidiendo 100.000 pesos por el sello.
A Puerto Santander
Prada salió con su padre al puente Santander debido a la expresión rotunda de que no habría sistema en Ureña ni en San Antonio. En Colombia pagó un taxi hasta la zona, viaje que le salió en 400.000 pesos. Al llegar lo que más le sorprendió fue que en el pueblo todo es venta de gasolina venezolana en pimpinas.
“Al pasar por el puente y  mirar hacia abajo vi cómo pasaban dos canoas con pimpinas de gasolina, justo debajo de un puesto de la Guardia Nacional, y los funcionarios ni cuenta se dieron porque estaban chateando en los teléfonos. En el puente había hasta buhoneros vendiendo”, expresó.
Al llegar al Saime se encontró con una oficina de tres taquillas y una cola de 30 personas. Al explicarle a un funcionario la situación y decirle que su padre tenía 72 años y dos días intentando sellar, le dieron la oportunidad. Regresó a Villa del Rosario para sellar la entrada a Colombia. Allí una funcionaria preguntaba el lugar en el que habían sellado. A él lo dejaron pasar, pero a quienes decían que en Ureña o San Antonio del Táchira, los colocaban a un lado. Cuando Prada preguntó le dijeron que no iban a dejar sellar el ingreso a Colombia a quienes habían sido sellados en estos dos sitios, porque no se entendía cómo habían cumplido con el procedimiento si no había sistema.

Investigaciones en el Saime

Aunque no se refirió a lo ocurrido en la frontera, el enlace del Gobierno nacional en el Táchira, Freddy Bernal, informó que iniciaron un proceso de investigación penal apoyados por la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en diversas oficinas del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime), donde existe la presunción de irregularidades con la emisión y entrega de documentos.
“Seguimos en proceso de depuración y reestructuración y he girado instrucciones precisas de ejercer seguimiento de cada oficina en la entidad”, dijo Bernal, quien además anunció el nombramiento de Héctor Azócar Boada como nuevo director regional del Saime, y de otros 18 nuevos directores en las demás oficinas de la entidad.
“Tenemos elementos de juicio que nos llevan a presumir que hay diversos hechos irregulares, por lo que hemos ordenado una investigación que ya está en proceso. No tengo dudas de que en las próximas semanas estaré anunciando detenidos y de qué nivel son estas irregularidades”, afirmó Bernal.

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