CLAVES l Dónde están las bases militares extranjeras que han hecho saltar las alarmas en América Latina

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Una escuadrilla de aviones rusos realizó maniobras en Venezuela la semana pasada. | Foto: cortesía @PrensaFanb

Caracas. Un revuelo ha despertado la posibilidad de que Rusia establezca una base militar en la isla de La Orchila, de aproximadamente 40 km², ubicada a 160 km de la ciudad de Caracas.
De concretarse, hay quienes anticipan el comienzo de una «nueva Guerra Fría capitalista global», como Fernando Ochoa Antich, exministro de la Defensa.
Venezuela nunca ha cedido su territorio a otro país para instalar una base militar extranjera. De hecho, la Constitución lo prohíbe en el Artículo 13, al establecer que «el territorio nacional no podrá ser jamás cedido, traspasado, arrendado, ni en forma alguna enajenado, ni aun temporal o parcialmente, a Estados extranjeros u otros sujetos de derecho internacional. El espacio geográfico venezolano es una zona de paz. No se podrán establecer en él bases militares extranjeras o instalaciones que tengan de alguna manera propósitos militares, por parte de ninguna potencia o coalición de potencias».

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En América Latina, Estados Unidos tiene bases militares, al igual que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan).  El Comando Sur de Estados Unidos justifica en su página web su despliegue en suelo latinoamericano bajo el argumento de que, «en términos de proximidad geográfica, comercio, inmigración y cultura, no hay otra parte del mundo que afecte más la vida cotidiana de los Estados Unidos que América Central, América del Sur y el Caribe».  La más antigua se encuentra en la mayor isla de Las Antillas, pero bajo distintas banderas (sobre todo del combate al narcotráfico y el terrorismo) se han multiplicado desde finales del siglo pasado.
A continuación, algunas de las más conocidas.

Cuba. Base naval de Guantánamo

El Gobierno de la mayor isla de Las Antillas considera que se trata de un territorio ocupado ilegalmente. | Foto cortesía The New York Times

Es el enclave militar más antiguo de Estados Unidos en la región.
Asentadas en un terreno de 11.655 hectáreas sobre la costa del sureste de Cuba, las instalaciones militares estadounidenses en Guantánamo datan de 1903, cuando el presidente cubano Tomás Estrada Palma y su homólogo de EEUU, Theodore Roosevelt, firmaron un acuerdo por el que Cuba cedía a Estados Unidos «por el tiempo necesario y para los propósitos de estación naval y estación carbonera» dos territorios, uno en Guantánamo y otro en Bahía Honda. Este último nunca se hizo efectivo, refieren medios cubanos.
Poco después de que Fidel Castro asumió el poder en 1959, el Gobierno cubano exigió el retiro de la presencia estadounidense de Guantánamo y señaló que se trataba de un territorio ocupado ilegalmente.

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A partir de 2002, tras los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos, sus instalaciones sirven también de prisión para recluir a cientos de sospechosos de terrorismo. «Antes del 11 de septiembre, Guantánamo se había convertido en unas instalaciones adormiladas operadas por el personal mínimo indispensable. Ahora tiene más de 1.400 edificaciones, de acuerdo con la Armada. Eso significa que Guantánamo es más grande que la base naval en Baréin, donde se aloja la Quinta Flota de los Estados Unidos, y la base naval en Rota, España, que están entre los centros en el extranjero más valiosos para el Pentágono desde el punto de vista estratégico», escribió el periodista Ernesto Londoño en The New York Times.
Funcionarios militares dijeron a Londoño que, además de la prisión, la base sirve como punto de tránsito para los refugiados cubanos que son interceptados en el mar. Incluso, ha funcionado como un centro logístico de respuesta a desastres de origen natural.

Aruba. Base aérea Reina Beatriz

Ubicada en el aeropuerto Internacional Reina Beatriz en el año 2000, esta base militar estadounidense es utilizada para vuelos de combate contra el narcotráfico y otras operaciones en el Caribe Oriental y la región norte de Venezuela y Colombia.

Curacao. Base aérea de Hato Rey

Este territorio autónomo del Reino de los Países Bajos (Holanda) concede a Estados Unidos el uso de parte del Aeropuerto internacional Hato. De esta manera, «provee una respuesta rápida y efectiva a las operaciones en la zona del sur, que incluye la Península de La Guajira, en Colombia y Venezuela, y buena parte de la zona de tránsito», reseña el portal de la BBC.

El Salvador. Base militar de Comalapa

Promovida por San Salvador y Washington como el «tercer ojo» de un sistema antidrogas en las Américas, la base militar estadounidense de Comalapa fue establecida en el año 2000 en territorio salvadoreño. Se encuentra muy próxima al Aeropuerto internacional de San Salvador, en la costa Pacífica y en un punto estratégico que permite controlar el Golfo de Fonseca, triple frontera entre Honduras, El Salvador y Nicaragua, señalan Clemente Forero Pineda y Luis Díaz Matajira en el libro La presencia militar de Estados Unidos en América Latina: Bases y cuasibases.
Según el acuerdo firmado entre las partes, la prioridad es monitorear las nuevas rutas de narcotráfico en el Pacífico.

Belice

El Cayo Calabash es un espacio para el entrenamiento de efectivos de Gran Bretaña pertenecientes a la Otan, indica Atilio Borón, sociólogo, politólogo, catedrático y escritor argentino.

Guadalupe

En este pequeño archipiélago de las Antillas, en el Mar Caribe, están asentadas dos bases militares de Francia (Otan). A 600 km al norte de las costas de América del Sur y al sureste de la República Dominicana, se encuentra el 41º Batallón francés de la Infantería de Marina, además de aviones, helicópteros y efectivos de la Fuerza Aérea, refiere el Servicio Paz y Justicia (Serpaj), un movimiento latinoamericano que promueve la cultura de la paz.

Trinidad y Tobago

Allí opera la base militar de la Otan en Chaguaramas, indica el exministro de la Defensa Fernando Ochoa Antich en el artículo ¿Tantas bases para un ejército de soldados harapientos?.

Honduras

Estados Unidos tiene presencia militar en la base de Palmerola, región central de Hondurasdonde participa en operaciones conjuntas con el ejército hondureño. Las tropas estadounidenses operan en este país desde los años 80.

Colombia. Bajo la presencia constante de Estados Unidos

Bajo la bandera del combate del narcotráfico, en 2009 Estados Unidos y Colombia firmaron un acuerdo que concedía a Washington el acceso a siete bases militares en el país suramericano durante los próximos 10 años, a saber: las bases aéreas de Palanquero (centro), Apiay (este) y Malambo (Caribe, norte); bases aéreas Tres Esquinas (sur) y Tolemaida (centro), y las bases navales de Cartagena (Caribe) y Bahía Málaga (Pacífico, oeste). Sin embargo, el acuerdo fue impugnado ante la Corte Constitucional.

La agencia AFP señaló en una nota que Juan Manuel Santos, presidente de Colombia en 2010, acató el fallo de la Corte, pero recordó que la decisión no afectaba los acuerdos previamente suscritos y vigentes entre ambos gobiernos, «los cuales se han venido cumpliendo de buena fe».

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«Desde entonces, es poco lo que se ha hablado al respecto y en todo caso ningún comunicado oficial da cuenta de la reactivación del acuerdo firmado entre Colombia y Estados Unidos sobre las siete bases militares», refiere la agencia de noticias.

 Las fuentes consultadas por la AFP indicaron que no hay ninguna base militar formal de Estados Unidos en Colombia, sino acuerdos de cooperación y prácticas de seguridad que permiten a soldados o contratistas de Estados Unidos realizar actividades en bases colombianas, incluyendo apoyo a interdicción de drogas, pero siempre en coordinación con el Gobierno de Colombia.

“Lo que sí hay son bases colombianas con una presencia casi constante de personal militar y contratistas estadounidenses”, dijo a la AFP Adam Isacson, director del Programa de Veeduría de Defensa de la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (Wola).

Lo cierto es que en Tres Esquinas, en Caquetá, por ejemplo, Estados Unidos concentró sus esfuerzos en convertir esta antigua base aérea en la fortaleza antinarcóticos más grande de Colombia, reseñó el diario El Tiempo.

«La descomunal instalación, que esconde en su interior equipos de inteligencia y tecnología de punta en comunicaciones, fue levantada en menos de dos meses por asesores estadounidenses en Tres Esquinas (Caquetá), una antigua base aérea construida durante la guerra contra Perú, situada a una hora y 20 minutos de Bogotá, por avión, y en medio de 77.000 hectáreas de cultivos de hoja de coca», subraya la nota.

La polémica sobre la presencia militar extranjera se avivó en mayo de 2018, cuando Colombia se convirtió en el primer «socio global» en América Latina de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan). «No quiere decir que seamos socios plenos», aclaró entonces Juan Manuel Santos.

Santos afirmó que el acuerdo permitiría, principalmente, compartir información entre las Fuerzas Armadas de su país y el resto de naciones de la Otan. «Que cooperen mejor y crear sinergias (…) No es un acuerdo para hacer parte de operaciones militares que no sean de entrenamiento, no vamos a participar en operaciones militares de la Otan. No está contemplado en los acuerdos», aseguró.

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