Teme que su hijo con desnutrición y neumonía muera por no tener para sus tratamientos

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Silvia Quintero teme que su hijo muera por el cuadro de neumonía y desnutrición. | Mariana Duque

San Cristóbal.- Silvia Quintero tiene un mes en el Hospital Central de San Cristóbal acompañando a su hijo de 15 años de edad, recluido en el piso 3, por presentar un cuadro de neumonía grave, (por la cual le están drenando un pulmón), y desnutrición.

El joven nació con parálisis cerebral, retardo en desarrollo y autismo. Actualmente pesa 22 kilos y mantiene fiebres altas, por cuanto la neumonía habría sido generada por la contaminación ambiental existente en la localidad de La Fría, municipio García de Hevia del estado Táchira, en donde no hay servicio de recolección del aseo urbano desde el mes de diciembre.

Le recetaron un medicamento proteico, pero no lo consiguen en Venezuela. “Aquí me han vendido vancomicina a 1 millón 800 mil bolívares y otro medicamento a 1 millón 400 mil bolívares. Los médicos me piden que busque; las enfermeras me regalan centros de cama para que le ponga como pañales y se los pego con tirro, porque no tengo cómo comprarle”, relató Quintero.

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Silvia tiene dos hijos más, de 16 y 13 años de edad; el mayor también tiene desnutrición. Según la alerta que le realizaron en el liceo, pesa 38 kilos. Ambos se alimentan en la institución educativa y cuando pueden le llevan algo de comer a su hermano de 15. “Comen sopa en el liceo, a veces arroz y caraota. Aquí en el Hospital Central le dan un agua con cebolla, una arepa dura y un vaso de té, dan las tres comidas, pero casi todo es lo mismo; una vez a la semana le dan fororo sin leche, y él necesita leche porque está desnutrido”, expresó.

Ambos hijos de Silvia sufren de desnutrición porque ella recibe de salario 150.000 bolívares semanales limpiando casas. Es madre soltera y no tiene quien la ayude. “Solo consigo para la comida del día, a veces una comida al día o dos. A veces compro un kilo de arroz, o cuando llevan el Clap. Yo tenía un año sin recibirlo. Es mucha humillación, porque uno tiene que tener el carnet de la patria y marcar un código”, dijo.

El Pitazo conversó con Silvia Quintero a las afueras de la Emergencia Pediátrica del Hospital Central de San Cristóbal. Llorando, desesperada, se acercaba a uno y otro médico y a las autoridades locales que estaban en el lugar para pedirles ayuda. Teme que su hijo muera por no tener cómo darle lo que necesita; mientras tanto, ella vive de la caridad de los familiares de los demás pacientes, y de quienes se apiaden de su situación.

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