Menús de los hospitales aportan menos de 500 kilocalorías diarias

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La dieta ofrecida en algunos hospitales no aporta los requerimientos de proteínas de alto valor biológico, minerales, ni vitaminas. La bandeja hospitalaria, debido a la crisis alimentaria, está lejos de proporcionar a los pacientes las 2400 kilocalorías al día que necesitan para su recuperación nutricional, en medio de un contexto donde hay un repunte de casos de desnutrición

Karina se acostó sin comer adecuadamente la noche del 29 de octubre. Mientras trataba de conciliar el sueño en una cama del hospital Universitario de Caracas, donde recibía atención médica tras recaer por SIDA, los alimentos servidos en una bandeja se enfriaban; al verlos, el apetito se le quitó. Tendría que consumir lo mismo que le dieron en el almuerzo y que, para su fortuna, no comió porque su mamá le pudo traer alimentos que, al menos, le darían gusto a su paladar. Karina tampoco estaba bien del estómago, cualquier cosa que probaba le generaba vómitos.

“La comida de aquí es horrible”, repite mientras evoca el sabor que, asegura, le produce náuseas. Ese día, el Servicio de Nutrición y Dietética del Hospital Universitario de Caracas le dio en la hora del almuerzo una bandeja que contenía solo arroz y lentejas. Lo mismo le llevaron en la noche. Por días el menú ha sido el mismo; ha sido monótono. En el centro de salud, de referencia nacional, tienen más de siete meses sin suministro de alimentos: “Lo único que ofrecemos es arepa, bollitos, arroz y pasta con caraotas y lentejas”, indica una trabajadora del servicio de nutrición.

Karina come únicamente lo que su hermana le trae y, cuando ella no puede llevarle alimentos, debe vencer el hambre con lo que le suministra el centro de salud. Su madre María Odilia, quien la acompaña en la sala de hospitalización, debe invertir de sus pocos ahorros para comprar comida fuera, aunque resulte costosa. “Ella está consciente de que cuando no hay dinero, no se le puede traer nada, todo depende de cuánta plata se tenga en el momento”, asegura María Odilia.