17 reclusos murieron dentro de centros de detención preventiva en tres meses

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Foto referencial: EFE

La organización Una Ventana a la Libertad presentó un informe que revela que en 87 retenes policiales de ocho estados hay un hacinamiento de 378%

Foto Referencial: EFE

Redacción El Pitazo

Caracas.- Un total de 17 privados de libertad murieron en los retenes policiales venezolanos entre septiembre y noviembre de 2016, según registró un informe de la ONG Una Ventana a la Libertad titulado Centros de detención preventiva: entre la violencia, el hambre y el hacinamiento.

El documento señala que 8 detenidos fallecieron por desnutrición y enfermedades como tuberculosis y amibiasis, mientras que otras 8 personas fueron asesinadas y una se suicidó.

El informe es el resultado de un seguimiento realizado desde el mes de septiembre en 87 centros de detención de los estados Miranda, Vargas, Lara, Zulia, Táchira, Monagas, Falcón y Carabobo. Se evaluó la situación con respecto a los derechos humanos, la integridad física, la alimentación, la salud y el debido proceso.

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La ONG evaluó el hacinamiento en estos centros de retención preventiva, que tienen una capacidad para 1.995 detenidos, pero actualmente albergan a 7.546. “Lo que implica que hay una sobrepoblación de 378%. Es decir, en promedio, hay cuatro personas en el espacio que debería ocupar una sola”, resaltan los representantes de la ONG. En este sentido, agregan que 32,57% de los reclusos (2.458) no han sido trasladados a centros penitenciarios, pese que fueron procesados.

La organización detalló que 57% de los centros evaluados no tienen comedor; 56% carece de áreas recreativas; 60% no cuenta con espacios para lavar la ropa; 50% no puede recibir visitas por falta de espacios adecuados; 34% no tiene servicio de recolección de basura y 12% no presta servicios higiénicos. Solo 24% de los centros de retención tiene acceso al agua potable.

Aunque 55,56% de hechos documentados fueron responsabilidad de los encarcelados, la ONG asegura que el Estado debe atender los problemas. «La acumulación de basura, la ausencia de servicios higiénicos y de agua potable y la inexistencia de espacios para el lavado de la ropa, generan una situación de caos propicio para el desarrollo y transmisión de enfermedades infecto contagiosas, que puede poner en peligro la vida de los detenidos, como de hecho ocurrió».

La organización insiste en que las autoridades penitenciarias deben “eliminar el uso de los centros de detención preventiva como centros de reclusión, por cuanto no reúnen las condiciones de infraestructura, sanitarias ni espaciales”. Advierten que estos establecimientos no están capacitados para acoger a los detenidos por más de 48 horas.