Inseguridad y falta de alumbrado público empañan la belleza del puente Orinoquia

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Foto: Cortesía

El puente tiene unos tres años sin alumbrado eléctrico. Los robos en la carretera cercana al mismo son frecuentes por la soledad del territorio y la oscuridad

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Por Oriana Faoro

El río Orinoco tiene sobre sí dos puentes, el primero es el puente Angostura, que conecta Ciudad Guayana con Ciudad Bolívar, capital del estado homónimo.

El segundo, inaugurado en 2006, es el puente Orinoquia, que conecta al estado Bolívar con el estado Anzoátegui. Coordinada por la Corporación Venezolana de Guayana y ejecutada por la empresa brasileña Oderbrecht, es una de las infraestructuras de comunicación más importantes del país.

De lejos, el puente Orinoquia resulta una majestuosa obra que cruza el río más caudaloso de Venezuela. Sin embargo, muchas son las observaciones de los usuarios de esta vía de comunicación que, al menos desde hace tres años, no tiene ni un bombillo de alumbrado vial de los 3,1 kilómetros de recorrido del puente. Mucho menos funciona el alumbrado decorativo que iluminaría el puente desde lo lejos.

Las opacidades del puente Orinoquia se extienden a la por siempre inconclusa e inoperativa vía ferroviaria que va en el medio del trayecto, entre los dos canales que permiten el paso vehicular en ambos sentidos.

Seguridad vial

El viernes 25 de marzo un accidente de tránsito dejó seis fallecidos en el puente Orinoquia, cuando dos vehículos particulares fueron impactados por una ambulancia privada. Se trataba de dos familias que se detuvieron en el puente –que no tiene canal de servicio, por lo que se estacionaron en pleno canal- para tomar fotos del río Orinoco, en su camino desde Puerto La Cruz hasta Ciudad Guayana.

Según el director de Seguridad Ciudadana del municipio Caroní, y también director de Protección Civil y del cuerpo de Bomberos de Ciudad Guayana, José Zamora, “este es el único accidente tan fuerte que ha habido en ese puente. La verdad no son frecuentes”.

Atribuyó el siniestro a una imprevisión de los conductores, pues estacionarse para tomar fotos en medio del puente no está permitido. Admitió que “haría falta colocar los avisos, varios metros antes del puente (en ambos extremos), para que la gente sepa. De repente no poner “prohibido tomar fotos”, pero sí poner “por su seguridad, no estacionar en el puente”, porque es un riesgo”.

Desde la municipalidad, Zamora indicó estar en conversaciones con la dirección de Seguridad de la Gobernación e inclusive con el Instituto Nacional de Tránsito Terrestre (INTT) para delegar la tarea de colocar los avisos y prevenir otra tragedia como la ocurrida el viernes santo de 2016.

Zamora insistió en que, por ahora, no hay acuerdos, solo conversaciones, pues los esfuerzos de la Alcaldía se concentraron en el operativo de Semana Santa, el cual transcurrió sin otra novedad en accidentes viales.

Se intentó en más de cinco oportunidades establecer un contacto telefónico con el director del INTT Caroní, mayor Armando Colmenares, para obtener más información sobre estas conversaciones, la vialidad del puente y las inspecciones de seguridad, pero no hubo respuesta.

«Ahí a cada rato la gente se para a hacer fotos. Es más, hoy en la mañana estaba parado era un carro que se accidentó y lo venían empujando, y eso también es un riesgo para una persona que venga rápido, porque ahí no hay hombrillo”, contó el conductor Miguel Zerpa, quien trabaja haciendo viajes para Unión Conductores 70, relatando lo sucedido en el viaje que hizo la mañana de este martes hacia Maturín (Monagas).

Sugirió al Estado colocar una estación cercana al puente para que haya una grúa disponible, en caso de que un carro se accidente. Esperar por una grúa de la ciudad puede significar una espera que exceda las dos horas.

Peligro nocturno

Usuarios del puente Orinoquia han experimentado la soledad de las cercanías del mismo y su respectiva inseguridad. Cerca de la zona, a la altura de Palital, los robos de vehículos en carretera son frecuentes.

Así lo atestiguó Alexander Prada, conductor de la línea Esequibo, que realiza viajes por puesto a través del puente. “Esa carretera es muy peligrosa. En la noche no hay ni un poquito de luz y ponen obstáculos en la carretera para que uno se accidente y ahí caen a robarte”.

Eladio Medina, otro chofer consultado para este trabajo, agregó que “también (ladrones) colean a los carros, con otros carros, pa’ caerte encima”, por lo que es preferible hacer el último viaje del día antes de las 5:00 de la tarde.

Los conductores atribuyen el problema a la falta de patrullaje. “Los policías se quedan ahí en esa alcabala y nunca hacen recorrido, sobre todo a la altura de Palital, y de Mamo Arriba y Mamo Abajo (Anzoátegui), eso es una guillotina”, amplió Prada.

La inseguridad es arropada por la falta de alumbrado. No es solo el puente el que está a oscuras, sino la carretera cercana. La vialidad también es crítica, sobre todo desde el kilómetro 42 hasta Palital, dijo Medina.

Otros factores

Para poder apreciar la vista del río, no existe ningún mirador habilitado. Cercano a su inauguración, un local comenzó a prestar el servicio y al poco tiempo cerró sus puertas. Por seguridad, el río debe contemplarse desde el vehículo en movimiento, con la memoria humana como recurso fotográfico.

El puente solo cuenta con una alcabala en sus cercanías, administrada por la Policía Nacional Bolivariana (PNB), según el director de seguridad ciudadana de Caroní, quien endosó la responsabilidad de la falta de alumbrado a la propia inseguridad, “a ese puente le han puesto luz en tres o cuatro veces, lo que pasa es que lamentablemente siempre se roban los bombillos”, e incluso, el tendido eléctrico.

El puente Orinoquia es otra muestra de porqué el Gobierno decretó Emergencia Vial en 2013 y que, tres años después, no ha mostrado avances significativos para reparar la contingencia que se anunció.

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