Recolectan alimentos en mercado de Prados del Este para niños de escuela en Baruta

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La iniciativa cuenta con el apoyo de la Alcaldía
La iniciativa cuenta con el apoyo de la Alcaldía

Si bien es cierto que la necesidad tiene cara de perro, también lo es la afirmación de que los momentos difíciles sacan lo mejor de las personas. Esto lo demuestran a diario los vecinos de Baruta, quienes, en compañía de la Alcaldía y algunas organizaciones, han emprendido programas sociales para paliar el grave problema de desabastecimiento que atraviesa el país.

Con la etiqueta #BarutaColabora se identifican en las redes sociales varias iniciativas locales para recolectar alimentos en las ferias de hortalizas y los mercados a cielo abierto que realizan semanalmente en el municipio, con el propósito de ayudar a escuelas o comunidades de bajos recursos. También están organizados para intercambiar productos de la cesta básica de forma segura, mediante transacciones programadas a través de Twitter.

Lo innovador de estas iniciativas es que se trata de proyectos 2.0, es decir que se apalancan en las redes sociales para conseguir apoyo y crecer dentro de la comunidad.

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En alianza por los pequeños

Desde hace cinco semanas, un grupo de vecinos, líderes locales y representantes de la Unidad Educativa Estadal Lino de Clemente, ubicada en La Trinidad, recolectan alimentos en el mercado popular de Prados del Este para ayudar a los estudiantes de preescolar y educación básica del colegio.

Marcos Carbonell, líder comunitario y coordinador zonal de La Trinidad, es uno de los organizadores de estas colectas, que forman parte del plan #BarutaSolidaria. Explicó que con lo recaudado se ha logrado garantizar la alimentación de los estudiantes hasta por tres días y se ha generado “una mejora sustancial” en el tipo de alimentación que consumen los niños.

Cada martes, según contó Carbonell, un grupo de voluntarios, representantes del colegio, maestros, vecinos, y activistas políticos y comunitarios se instalan con unas cestas en la entrada del mercado popular. Ahí piden colaboración a todas las personas que realizan sus compras. Al término de la jornada, las cestas están llenas de hortalizas, verduras y frutas. Ese mismo día llevan los alimentos hasta la sede de la institución educativa para que las encargadas del comedor los preparen y distribuyan entre los estudiantes.

La comida recolectada alcanza para tres días

“Incluso ya contamos con el apoyo de personas que compran allí y tienen sus negocios propios. Ellos nos llevan pollo, huevos, queso, carne o pescado que sirven para dar una comida más completa a estos niños”, cuenta Carbonell.

El dirigente explicó que se trata de un plan piloto, el cual extenderán en el corto plazo a otras dos instituciones educativas del municipio. “El objetivo es que esta iniciativa sea sustentable en el tiempo y cuente con el respaldo de todos los baruteños”.

Sumando esfuerzos

La Red de Organizaciones Vecinales de Baruta se unió a la iniciativa para apoyar a los estudiantes de la escuela Lino de Clemente, y desde hace dos semanas está haciendo la recolección en la feria del Parque Las Rocas, en Los Samanes.

Enrique Sierra, vocero de la organización, explicó que la propuesta surgió tras una investigación realizada en la escuela Lino de Clemente, en la que se determinó que alrededor de 70 y 80 escolares son enviados a clases sin comer.

“Con lo que da la gobernación de Miranda solo alcanza para una merienda muy escasa durante tres días. Desde que se emprendió esta ayuda se aportan 800 meriendas sustanciosas de lunes a viernes para los niños”, contó Sierra.

Sierra tiene sus esperanzas puestas en el éxito de este proyecto. “El objetivo es lograr que los ciudadanos colaboren. Con los pequeños aportes de muchos podemos hacer grandes cosas”.

A este plan también se sumó desde hace una semana el Consejo Comunal Trinires. “Nos enaltece como ciudadanos poder ayudar; por eso cada vez que vengo les doy un kilo de verduras y frutas; aunque no es mucho, es un granito para ayudar a quienes lo necesitan”, expuso Adela Troconis, vecina de la comunidad.

“Me enteré de la recolecta en Twitter y decidí venir a ver y a apoyarlos, porque en estos tiempos duros eso es lo que más necesitamos: colaboración del prójimo”, declaró Alberto González, quien invitó a todos los vecinos a unir esfuerzos para ayudar a las personas más necesitadas.

Los beneficiarios directos agradecen la solidaridad que están recibiendo. Las maestras y miembros directivos de la escuela Lino de Clemente expresan su alegría y dicen que no quieren perder esta ayuda que han conseguido en la comunidad, porque les permite mantener alimentados a los niños. Los docentes prefieren no hacer mucha bulla con esta iniciativa, para evitar que se politice.

Esperan llevar el plan piloto a otras instituciones

Conectados con los vecinos

Luis Somaza, concejal de Baruta y presidente de la Comisión de Desarrollo Social y Bienestar Comunitario, es uno de los que impulsan el plan #BarutaSolidaria. En su opinión, estos proyectos son mecanismos “para paliar la situación que viven los venezolanos, producto del desabastecimiento y la crisis económica que enfrenta el país”.

“Nuestra idea principal es organizarnos para que en la comunidad se promuevan la colaboración y el compromiso como valores fundamentales en estos momentos”, apuntó Somaza.

Estos programas cuentan con el respaldo del gobierno local. El alcalde Gerardo Blyde se mostró satisfecho con lo que están haciendo e invitó a los caraqueños a sumarse a estas propuestas. En su opinión, estas ideas podrían realizarse en otras zonas del área metropolitana.

Cambalache seguro

El Mercado Social es otro de los planes asumidos por la comunidad baruteña; con él se intenta paliar la crisis de desabastecimiento de alimentos y productos de higiene personal.

La primera jornada del Mercado Social se realizó el pasado 25 de marzo en la urbanización Santa Rosa de Lima y participaron habitantes del municipio Baruta y de otras zonas de Caracas, quienes previamente habían acordado el cambalache de sus productos de primera necesidad a través de Twitter con la etiqueta #mercadosocial.

“Me parece excelente este tipo de actividades, porque a veces uno tiene algunos productos de más que desea cambiar. Tener la posibilidad de encontrar un espacio seguro en el que puedas hacer un intercambio con alguien es algo muy interesante a lo que se le puede sacar mucho provecho”, aseguró Ángela López, vecina de La Tahona, para quien el plus de esta actividad fue la seguridad ofrecida por la policía local.

Desde hace 3 semanas recolectan comida en el Mercado de Prados del Este

Y, aunque la iniciativa apenas toma forma, durante la primera jornada se registraron 100 transacciones entre los vecinos. El espacio dispuesto para la actividad fue ocupado poco a poco por adultos contemporáneos y abuelos; luego sorprendió la presencia de una importante cantidad de jóvenes interesados en ser parte del sistema de cambalache.

Así fue el caso de Cristina Griego, quien considera que este programa “es una solución a lo que estamos viviendo, y si funciona debe mantenerse”. En su opinión, estos movimientos deben fomentarse en la comunidad para mejorar la convivencia y evitar las estafas.

Alonso González, otro joven que acudió al Mercado Social y logró cambiar mantequilla por leche, coincide en lo que plantea Griego. “Me parece que es un proyecto que debe ser a largo plazo, porque está respaldado por la Alcaldía de Baruta y uno se siente seguro; esto es lo más importante”, agregó.

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