Se anega pasillo central de sala de partos en Hospital de Maturín

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La sala de espera de la planta baja del hospital no está acondicionada para que los familiares permanezcan por largas horas | Foto: Jesymar Añez

Un grupo de familiares denunció una serie de irregularidades en el servicio: maltrato hacia las embarazadas, mal estado del área donde descansan las mujeres, baños inservibles y mal estado de la sala de espera

La sala de espera de la planta baja del hospital no está acondicionada para que los familiares permanezcan por largas horas | Foto: Jesymar Añez
La sala de espera de la planta baja del hospital no está acondicionada para que los familiares permanezcan por largas horas | Foto: Jesymar Añez

Por Jesymar Añez Nava | El Pitazo – Monagas

Maturín.- El pasillo central de la sala de partos del Hospital Universitario Dr. Manuel Núñez Tovar, de la capital de Monagas, amaneció anegado. El director del centro asistencial, Luis Briceño, informó que la causa sería el rompimiento de cinco tuberías de aguas blancas, “cuyos grifos fueron abiertos la noche de este lunes a propósito”.

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Briceño argumenta que este martes serían entregadas las tres salas de cirugías que fueron reparadas luego de detectarse filtraciones en ellas y que es probable que haya sido un acto de sabotaje; una acción que es investigada por la Zona Operativa de Defensa Integral (Zodi).

“No le están haciendo daño a las autoridades de Gobierno, sino a las 100 pacientes que pueden ser atendidas en un día en este servicio”, sostuvo el director.

Las tuberías rotas se encuentran en el tercer piso del centro de salud y desde allí, las aguas corrieron hasta anegar el área. Calcula que las tuberías tenían 12 horas abiertas para que pudieran afectar, no solo de este pasillo, sino de las escaleras del recinto.

Aunque asegura que la anegación del servicio no retrasó la atención de las mujeres, un grupo de familiares que estaban en la entrada de esta área aseguraron lo contrario. Milagros Medina, madre de una joven de 15 años que esperaba parto, denunció que llegaron a las 3:00 de la mañana y no fueron atendidas porque el pasillo estaba lleno de agua y el personal de turno no quería mojarse los pies.

“A mi hija la ingresaron a las 8:00 de la mañana. A esa hora la examinaron y la mandaron a caminar porque aún no había dilatado por completo”, afirmó. La mujer, quien reside en Morichal, mencionó que como su hija se sintió mal subieron de nuevo al primer piso y fue cuando la ingresaron. Destacó el maltrato del personal y la poca información que suministran cuando están en planta baja esperando respuestas sobre los familiares: “Supe que había comenzado las labores de parto porque entré por otra puerta y no por la principal. Me asomé y le pedí el favor a un guardia para que me averiguara sobre su condición”.

Se quejan

Las personas tienen que dormir en sillas mientras esperan respuestas sobre la cesárea o parto natural de las madres | Foto: Jesymar Añez
Las personas tienen que dormir en sillas mientras esperan respuestas sobre la cesárea o parto natural de las madres | Foto: Jesymar Añez

Lo planteado por Medina encuentra eco en la sala de espera que se encuentra ubicada en la planta baja del hospital. Allí, familiares de mujeres que esperan por atención médica hablaron sobre las condiciones, no solo de sala de partos, sino del tercer piso, donde hospitalizan a las parturientas, y de la sala de espera.

El calvario comienza cuando les piden comprar desde el kit de cesárea hasta la vestimenta del médico porque en el servicio no hay, aun cuando Briceño recalca que toda parturienta recibe en la puerta del quirófano su kit por el cual firma un acta de entrega.

“Aquí uno tiene que gastar hasta 3.500 bolívares en la bata y el gorro del médico porque aquí no hay, sin contar las medicinas que significa otro gasto”, afirmó Esmeralda Guerrero, habitante de La Invasión de La Puente. La joven está desde el lunes esperando el nacimiento de su sobrino y ello, lejos de significar una alegría, ha representado soportar calamidades porque no hay un sitio donde esperar y tampoco baños.

La sala de espera no está dotada, huele a orine y carece de iluminación. Las personas, si no duermen en el piso, lo hacen en las pocas sillas que hay en el lugar, como le ha tocado a Isbeti Herrera, quien ya tiene nueve días esperando que a su hija le practiquen una cesárea.

En ese tiempo ha presenciado de todo. Lo que más le ha indignado, además de la falta de información, es que hayan habilitado un espacio en el pasillo de tercer piso, cerca del balcón, para hospitalizar a las parturientas. “La noche que le tocó a mi hija nos fuimos, porque ella no aguantó la situación”, expresó.

Al respecto, el director del hospital explicó que tienen un exceso de pacientes producto de la falta de atención primaria. El servicio tiene una capacidad para atender 18 partos y hacen 35; 20 cesáreas y atienden 25. Solo en octubre hubo 1.381 nacimientos.

Se desploma techo del laboratorio

El techo del laboratorio central amaneció en el suelo, según reportaron trabajadores | Foto: Jesymar Añez
El techo del laboratorio central amaneció en el suelo, según reportaron trabajadores | Foto: Jesymar Añez

Un grupo de trabajadores del Hospital Manuel Núñez Tovar denunció el desplome del techo del laboratorio central en horas de la madrugada de este martes.

Sobre esto, Briceño aseguró no tener conocimiento y argumentó que las láminas que hacen falta son producto de unos trabajos de sustitución del techo raso que se ejecutan. “Allí se necesitan 150 láminas de cielo raso para restituir el techo”, explicó.

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