Vecinos de la Candelaria y El Valle quieren comida y no represión

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La represión en La Candelaria empezó al mediodía de este miércoles| Foto: Elizabeth Ostos
La represión en La Candelaria empezó al mediodía de este miércoles | Foto: Elizabeth Ostos

Caracas.- Luego de que en las dos últimas semanas la represión de organismos de seguridad del Estado se haya direccionado hacia sectores como El Valle, La Vega, Montalbán, La Candelaria, San Martín, El Paraíso y Coche, vecinos de al menos dos de esos sectores contactaron a El Pitazo para expresar su descontento con esa medida, a la que calificaron como «extrema».

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Dos educadoras jubiladas, quienes optaron por no dar sus nombres, comentaron que la represión fue desproporcionada en Coche, en la madrugada del lunes pasado.

«Había poca gente en la avenida intercomunal de El Valle cuando el lunes a las 6 de a tarde nos retirábamos del plantón que convocó la MUD. Cantamos el himno nacional y tocamos cacerolas cuando de repente llegaron motos y carros de la Policía Nacional y nos rodearon. El pánico fue general, pues había un par de funcionarios con las escopetas listas para darnos», dijo la vecina.

Fue el principio de una larga noche de bombas lacrimógenas y represión. «No entendemos cómo avanzaba la tanqueta de la Guardia por la avenida y llegó a subir en la calles 14 y 16 de los Jardines de El Valle, cerquita del cerro. Nadie está de acuerdo con que nos lancen bombas y se burlen de nosotros diciendo cosas desagradables por los altavoces. El que no estaba protestando se sumó a cacerolear y a pegar gritos. Incluso, echaban bombas y sonaba el himno nacional. Si no mataron a nadie en El Valle el lunes es porque Dios nos protegió», dijo la maestra.

«Ahora la gente tiene temor, pero no deja de protestar, así sea desde los balcones de los edificios. Aquí la gente está viendo cómo se rebusca, porque desde hace 41 días no llega la bolsa Clap. De eso se tiene que encargar el Gobierno, de traer comida, ya que no dejan que nadie produzca, no de caernos a bombas y a romper vidrios y rejas de los apartamentos y edificios».

Su acompañante intervino y contó: «Funcionarios del Ministerio de Agricultura urbana vinieron a Los Jardines de El Valle la semana pasada y nos dijeron que si nos sumábamos a los plantones o a los cacerolazos nos quitaban la bolsa Clap. Yo les dije que entonces que le quiten la limosna de los Clap al 90 por ciento del país que no quiere la Constituyente de Maduro».

Ambas coincidieron en afirmar que la protesta crecerá en lo sucesivo: «Nadie va aguantar que lo ataquen sin necesidad, y más un Gobierno que ha sito tan malo con los pobres», acotó otra maestra.

En la Candelaria están muy cerca

Para el dirigente comunitario Carlos Julio Rojas, en sectores del centro de Caracas no hay miedo a la acción policial. «Qué más represión que la falta de seguridad, de alimentos y medicinas. El Gobierno nos tiene aplastados y encima hay que callarse».

Explicó a El Pitazo que sí se puede llegar a Miraflores y al Consejo Nacional Electoral desde sectores populares. «Hace una semana estuvimos a una cuadra de Miraflores, pues caminamos para decirle a Maduro que su Constituyente chimba no va. La Guardia Nacional nos lanzó gas lacrimógeno y vimos cómo algunos integrantes de colectivos armados nos rodearon. No tenemos miedo y vamos a seguir marchando. Hacemos labor política, conversando con la gente y dejando en claro que el derecho a la manifestación pacífica está en el marco de la Constitución de 1.999, que Maduro quiere eliminar».

Dijo que este miércoles algunas personas llegaron al CNE, incluso una persona discapacitada, «y se las cantaron a Tibisay y a su gente. Queremos elecciones universales, directas y secretas».

Rojas lamentó la represión a estas personas y la intimidación a algunos de los periodistas que estaban cerca del CNE de Caracas reportando los hechos. «El Gobierno está seguro de que el pueblo en la calle y los periodistas son sus enemigos, por eso nos atacan, pero se equivocaron: vamos a seguir en la calle; ya son casi 70 días de resistencia».

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