Vecinos de La Pastora prefieren agua de El Ávila que de Hidrocapital

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En el barrio Manicomio, varios habitantes del sector llegan a diario para llenar sus botellones con el agua que baja desde el cerro Ávila. | Foto: María Jesús Vallejo

Caracas.- En el barrio Manicomio, ubicado en la parroquia La Pastora, municipio Libertador, existe una toma de agua que llega desde el cerro El Ávila desde hace años. Yamile Ramírez, de 40 años, recuerda que se utiliza desde que ella es niña, pero en los últimos meses ha aumentado la cantidad de personas que van a buscar agua a diario porque la que llega directo a las casas es sucia, huele mal y tienen que hervirla hasta dos veces para poder usarla.

«Esta agua viene de un manantial, te la puedes tomar tranquilamente», asegura. Yamile tiene tres nietos menores de siete años y ninguno se ha enfermado a causa del agua. Cada día llena dos tobos de 20 litros para cocinar e hidratarse.

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La comunidad, al oeste de la capital, solo cuenta con el servicio del agua entre jueves y sábados. La toma de agua la manejan con precaución para mantener la armonía entre vecinos: en cada turno se pueden llenar dos envases sin importar de cuántos litros sean; si alguien desea más, puede volver a hacer cola.

La llave que da paso al agua, a través de un tubo que los mismos vecinos limpian cada 15 días, está cerrada entre las nueve de la noche y las nueve de la mañana. Aunque la mayoría de los que hacen uso de la toma de agua son lugareños, muchos llegan de otros barrios.

La toma de agua funciona entre las nueve de la mañana y las nueve de la noche. | Foto: María Jesús Vallejo

Teodora Sánchez, de 67 años, vive en un sector llamado San Benito. Supo de esa opción hace un par de meses y prefiere usar esa agua que la que manda la compañía hidrológica de Caracas, aunque tiene un tanque en sus casa: «Yo lo limpio cada ocho días y luego le echo un poco de bicarbonato de sodio o vinagre al agua para purificarla un poco».

Las denuncias a Hidrocapital por la irregularidad del servicio y la calidad del agua no han sido suficientes; por eso, cada vez hay más gente que va al callejón El Milagro a buscar agua. Aunque hay vecinos egoístas, dice Reinaldo Gutiérrez, de 69 años. Contó que hay quienes untan el tubo con gasolina para que la gente que no es de la comunidad deje de ir hasta la toma. «La semana pasada mi nieto fue a tomar agua y se dio cuenta de que tenía gasolina. No sabemos quién hace eso, pero igual entre todos nos tocó sacar el tubo para limpiarlo bien».

En la cola hay sobre todo personas de la tercera edad que llegan con carritos para trasladar sus botellones o tobos. Hidrocapital atribuye las fallas del servicio a una avería en Sistema Tuy II. El 16 de octubre, a través de su cuenta en Twitter, la hidrológica informó que la recuperación del servicio de agua potable hacia los sectores afectados de las parroquias San Agustín, El Recreo, San Bernardino, Altagracia, 23 de Enero y La Pastora será un proceso progresivo de acuerdo al plan de abastecimiento.

Al lugar llegan sobre todo personas de la tercera edad para recargar sus tobos. Aseguran que el agua es tan limpia que no necesitan hervirla para tomarla. | Foto: María Jesús Vallejo