A un mes del asesinato de Hergueta: Una maleta azul facilitó la captura de Pérez Venta

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César Batiz/ Jhon Lindarte

La mañana del 7 de agosto, hoy hace justo un mes, en la calle Los Manolos de Las Palmas, fue hallado el cuerpo descuartizado de una mujer en el interior de un vehículo. Cerca de 90 horas después, el asesinato de Liana Hergueta, de 53 años, estaba resuelto policialmente, con la captura de los dos confesos autores materiales y el presunto intelectual, gracias a las evidencias dejadas, entre ellas una maleta azul que fue usada para tratar de ocultar parte del cuerpo de la víctima y que permitió saber quién era uno de los asesinos mucho antes de que lo atraparan muy cerca de la escena del crimen.

José Pérez Venta y Samuel Angulo Sánchez son señalados por las autoridades de asesinar a Hergueta la tarde del jueves 6 de agosto en un apartamento del edificio Isnotú de Candelaria. Este lugar es propiedad de Betty Grossi, una maestra y catequista, quien mantenía una disputa con Pérez Venta, a quien acusaba de invasor. En la actualidad la mujer está detenida pues Pérez Venta aseguró que ella financiaba sus actividades.

El asesinato y descuartizamiento de la mujer, según los organismos policiales, fue coordinado por Pérez Venta con Carlos Trejo, este último acusado en mayo de este año por Hergueta, a través de Twitter, de haberla estafado con la venta de dólares que ella pagó pero nunca recibió. El asesinato habría sido la venganza de Trejo por las acusaciones en su contra. La familia asegura que el joven canceló parte de la deuda con bolívares y un vehículo. Pero fuentes policiales indican que no se han logrado verificar las transacciones bancarias.

Tanto Pérez Venta como Trejo se involucraron en las protestas de febrero a mayo de 2014 en Caracas. Pérez Venta fue miembro de Voluntad Popular y de Alianza al Bravo Pueblo. Trejo era integrante de Primero Justicia. A los dos los acusó el abogado José Vicente Haro, de ser «patriotas cooperantes», infiltrados que se encargaban de entregar a otras personas que participaban activamente o daban apoyo a las llamadas “guarimbas”, como fue el caso de su defendida Araminta González, hoy detenida en el Inof, acusada de terrorismo.

Casi todas las mujeres mencionadas en esta historia tuvieron en algún momento relación con jóvenes que participaban activamente en las protestas. En ese contexto, de acuerdo con la versión de una fuente que los conoció de cerca, amigo de Pérez Venta y Trejo, fue que Hergueta conoció a quienes hoy son acusados de su muerte.

En medio de las protestas de 2014, Hergueta llegó en compañía de su amiga Andrea Gless al centro comercial Millenium para conversar con los «guarimberos». Desde entonces se estableció una amistad entre el grupo que incluyó que Gless diera, por poco días, alojamiento a Pérez Venta y Trejo en su casa en San Antonio de los Altos.

Hoy Gless, junto a su esposo, Danny Abreu, se encuentran detenidos tras ser acusado por Pérez Venta de planificar el asesinato de Daniella Cabello, hija del presidente de la Asamblea Nacional y vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, Diosdado Cabello.

Gless fue también la persona que sirvió de puente para el último encuentro de Hergueta con sus víctimarios, según contó Pérez Venta a las autoridades, de acuerdo con un video difundido precisamente por Diosdado Cabello en su programa en VTV, con el Mazo Dando.

Exceso de fuerza

«Acordamos encontrarnos en el apartamento sin ningún problema, pero antes acordé con Samuel Angulo (actuar) para despojarla de sus pertenencias. Al entrar al apartamento, la sujetamos entre ambos, le aplicamos electricidad de shock, atamos de manos y pies y colocamos en una silla; allí la presionamos, aplicamos exceso de fuerza”, explica Pérez Venta en el video transmitido por Cabello. Tras percatarse de que la habían asfixiado, Angulo Sánchez sugirió descuartizarla.

De acuerdo con el ministro de Interior y Justicia, Gustavo González López, Ángulo Sánchez es miembro de una de las bandas criminales que operan en el oeste caraqueño. «Todo lo que me oferten lo hago», expresó en el interrogatorio el cómplice del descuartizamiento, relató el vocero del gobierno. Fue el último del grupo en ser capturado. Lo agarraron en El Junquito.

Pero llegar al tercero de los presuntos implicados no hubiera sido posible sin una de las evidencias: la maleta azul que usaron para ocultar parte del cadáver de Hergueta.

Karen Yépez, funcionaria de la Alcaldía Metropolitana, era la compañera sentimental de Pérez Venta. Ambos vivían en el apartamento de Betty Grossi. De acuerdo con el relato de fuentes que conocen la interioridad del caso, la joven llegó el jueves en la noche a la residencia y no sospechó nada. Solo observó que le faltaba una maleta azul y así se lo hizo saber a su mamá.

Al día siguiente comenzaron a circular por las redes sociales las fotografías del carro hallado con una mujer descuartizada en su interior, entre esas imágenes, un plano muy cercano de la maleta azul en la maletera del carro. De inmediato en la familia de Karen se encendió la alarma. Ya sospechaban de uno de los asesinos.

Las autoridades también comenzaron a atar cabos. Llamaron a Karen a declarar porque la maleta estaba llena de sus huellas. Ella dio su relato. Entonces el apartamento de Candelaria se llenó de funcionarios y luego de una luz azulada como en las series policiales. La prueba de luminol dejó al descubierto rastros de sangre hasta en el techo. Esto hace suponer a los expertos que el corazón de Hergueta aún bombeaba sangre cuando comenzaron a picarla.

Sin embargo, Pérez Venta andaba muy tranquilo en Caracas. Incluso llegó a hablar con su compañera sentimental, a quien le contó que había hecho contacto con una amiga en la División Antiterrorismo del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalística (Cicpc), para saber si había algo en su contra. La llamada lo tranquilizó porque le dijeron que nadie lo buscaba. Pero la realidad era otra.

Mientras en las redes sociales y medios digitales se contaba acerca de la estafa realizada por Trejo a Hergueta y en El Pitazo se relataba que tanto Trejo como Pérez Venta habían sido denunciados como «patriotas cooperantes» por el abogado José Vicente Haro,  evidencias que mostró con más detalles el periodista de Runrun.es, Jesús Alberto Yajure –inició su investigación periodística más de dos meses antes de la muerte de Hergueta, por la relación de Pérez Venta y Trejo con el caso de Araminta González-, los funcionarios del Cicpc estaban tras la pista de los implicados.

Primero capturaron a Trejo en Nirgua, estado Carabobo; luego a Pérez Venta en Candelaria; y finalmente a Angulo Sánchez en El Junquito. Con ello el caso quedó resuelto policialmente. Luego vendrían las denuncias de Pérez Venta que involucran a dirigentes políticos como María Corina Machado, Leopoldo López, Richard Blanco y Henrique Capriles Radonski; y a Betty Grossi, Andrea Gless y Danny Abreu, los tres detenidos por el Sebin.

Pero aún quedan preguntas por responder:

¿Por qué Pérez Venta se sentía tan confiado que no se ocultó ni huyó?

¿Para qué Pérez Venta contactó a Angulo Sánchez, un hombre dispuesto a hacer todo lo que le oferten?

¿Por qué las autoridades señalan a Trejo de haber ordenado la muerte de Hergueta, si Pérez Venta relata que la intención era robarla pero se excedieron de la fuerza?

¿Cuál era la relación de Hergueta y Pérez Venta?

¿Cómo Betty Grossi es cómplice de Pérez Venta si existía una disputa por la ocupación del apartamento de la mujer en Candelaria? 

¿Por qué de los tres detenidos por el homicidio, el Gobierno solo ha transmitido la confesión completa de Pérez Venta?